¿Qué es una API y qué rol juega en la transformación digital?

Escrito por: Sofía Araya el 7/19/18 3:11 PM

Una guía, para no developers, para entender el mundo de las APIs y cómo estas pueden potenciar las estrategias para ganar en la era digital.

En Laboratoria hablamos de que existen 3 pilares fundamentales en la organización: la cultura, la estructura organizacional y la plataforma tecnológica. La transformación digital trae consigo retos particulares para cada uno de estos pilares; en este artículo abordaremos los desafíos específicos del tercer pilar: la plataforma tecnológica.

Hasta la fecha, TI no se ha considerado un área estratégica en la organización, sino más bien un “tomador de pedidos” de otras unidades más “core” del negocio. La era digital necesita (y exige) que la plataforma tecnológica se vuelva un activo estratégico en la empresa, ya que ésta no sólo acompaña, sino que habilita a las estrategias que nos ayudan a ganar en la era digital.

La gran mayoría de las compañías utilizan lo que se conoce como un “Sistema Legacy”. Este tipo de sistemas tecnológicos son los que fueron creados previos a la era del internet, es decir… son bastante antiguos. Esto no significa que las empresas todavía utilizan computadores gigantes ni que estos sistemas no son útiles, ni mucho menos, pero implica que estamos utilizando una plataforma tecnológica que en su origen no está adaptada a las nuevas tecnologías.

¿Qué consecuencias trae esto? Que vamos haciendo actualizaciones al sistema por partes, lo que lleva a que la información muchas veces esté en distintos lenguajes de programación y por ende los datos estén compartimentalizados. Esto genera que cada iniciativa (tanto interna como externa) que necesite utilizar información de la plataforma se conecte a ésta a través de conexiones punto a punto.

Por ejemplo, la página web de mi banco puede tener transacciones “favoritas” que son diferentes a las que están en mi app. Esto es porque no comparten la misma conexión; sino que se conectan por enlaces propios, lo que hace que cada cambio que sea realiza en una plataforma, no se vea reflejado en la otra.

Además este tipo de plataformas no tiene estándares homologados, generando una redundancia en el trabajo y decodificación de la información. Esto crea lo que se conoce como un “Spaquetti Platform”, un sistema tiene una alta dependencia de TI, ya que son ellos los encargados de conectar cada una de las iniciativas a la plataforma tecnológica. En la era digital, cada vez hay más iniciativas que necesitan conectarse a la información, por lo que éste sistema se vuelve obsoleto e insostenible.

 

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Fuente: Laboratoria

Una de las soluciones a este problema es lo que se conoce como API (por sus siglas en inglés, Application Programming Interface). ¿Qué son exactamente las APIs? Son un intermediario entre la “información” y “las iniciativas” (programadores) que necesitan la información. Imagínense las APIs como un mesero, el cual es el encargado de llevar la información que nosotros pidamos a nuestra mesa. Esta interfaz permite tener la información centralizada, en un catálogo fácil de usar por los developers de cada iniciativa (interna o externa).

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Fuente: Laboratoria

Varias empresas líderes de esta era utilizan APIs para su plataforma tecnológica y de hecho, muchas las tienen públicas, es decir, cualquier programador puede acceder a la información contenida en esta API. Facebook, Twitter, Google Maps e incluso el banco chileno Bci, tienen sus APIs abiertas. Ojo, que esto no significa que los desarrolladores tengan acceso a toda la información de la compañía (por ejemplo los datos de las cuentas bancarias de los clientes), sino que la empresa dueña del API decide qué información le gustaría publicar. En el caso de la API del Bci podemos encontrar, por ejemplo, información de las tasas de créditos hipotecarios para hacer una simulación o cifras macroeconómicas.

Esta tecnología lo que realmente produce es generar independencia, autonomía y control end-to-end de las iniciativas. Esto facilita el desarrollo de las 4 estrategias. Un gran ejemplo es Netflix, quienes también tienen su API pública. Lo “cool” de esto es por ejemplo, que los developers de Netflix no tienen que desarrollar la app para todas las plataformas (piensen en todos los dispositivos en donde tenemos acceso a Netflix: SmartTV, tablets, consolas de videojuegos, smartphones, y un sin fin de etc!) sino que se dedican a generar una API robusta y son los ingenieros de cada dispositivo quienes se encargan de consumir la API de Netflix y desarrollar ellos mismos la app. Por ejemplo, son los ingenieros de LG quienes se conectan con la API de Netflix y desarrollan la app que viene integrada en los SmartTV de LG. ¿Qué genera esto? Un win-win para ambas empresas. Netflix al tener su API pública puede llegar muchísimos más canales sin tener que ellos desarrollar apps específicas y LG, en este caso, puede agregarle más valor a sus usuarios al tener esta app integrada en su TV.

Además de enfocar esfuerzos, tener una API le permite a Netflix tener toda información centralizada ya que todas las iniciativas/apps utilizan la información de la misma fuente. Esto genera grandes beneficios para la experiencia del usuario. La API es la razón de que Netflix nos puede dar una experiencia integrada (omnicanalidad); yo puedo pausar mi serie favorita en mi Smartphone en el minuto 34:15 y retomarlo, al instante, en mi tablet en el mismo segundo en que lo pausé. Además, las conexiones a la API son bidireccionales, es decir cada iniciativa conectada a la API devuelve información, así Netflix aprende de sus usuarios y sabe qué hora y a través de qué dispositivo prefieren ver series o películas de comedia o drama.

Otro ejemplo de una API, que se convirtió en un asset estratégico, es el de Fidor Bank, un banco alemán que dedicó el 100% de sus esfuerzos en generar una API robusta y no desarrolló ningún otro producto asociado. El equipo de TI de este banco dejó de producir producto y soporte y se dedicó a construir solo una API que democratice la información y data del negocio. Fue la comunidad de developers quien se encargó de desarrollar aplicaciones para el banco, así cuando Fidor encontraba algo que genera valor para sus clientes lo incorpora a su cartera de iniciativas. Así logra maximizar el valor para sus clientes utilizando un esfuerzo enfocado.

Es así como una API bien construida facilita a empresas el poder implementar las estrategias para ganar en la era digital. Sin una API será muy difícil experimentar, realizar innovación abierta, tomar decisiones basadas en data o conseguir la omnicanalidad. El API produce independencia y autonomía, eso ayuda al negocio a no depender de un departamento como TI para explorar valor en el mercado. Debería ser prioridad para cualquier organización que pretenda posicionarse como líder en la Era Digital comenzar a democratizar su información y una buena iniciativa es migrar su plataforma tecnológica a una API y aún mejor si puede abrir parte de esta información a las miles de startups que están ansiosas por ayudar a la generación de valor sus clientes. Haciendo que igual que Netflix más usuarios se acerquen a tu empresa.

Esto es solo uno de los insights los que hablamos en nuestro curso de Liderazgo Digital, enfocado en preparar a los líderes de grandes empresas en los desafíos que trae consigo la transformación digital.

“APIs bien construidas, bien diseñadas te ayudan a desarrollar aplicaciones más rápido. Te ayudan a innovar más rápido. Y lo más importante, te ayudan a fallar más rápido — Rob Zazueta, Director of Platform Strategy at Intel

Tópicos: Artículo, Liderazgo y equipos, Corporate

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